José Luis Navarro realiza en Burriana su Profesión Perpetua como salesiano



El salesiano José Luis Navarro Santotomás ha dicho sí para siempre a Don Bosco con su Profesión perpetua religiosa, el pasado 29 de mayo, en el curso de una eucaristía concelebrada en la parroquia salesiana de Burriana y presidida por el Inspector Juan Bosco Sancho.
José Luis Navarro realiza en Burriana su Profesión Perpetua como salesiano
José Luis Navarro realiza en Burriana su Profesión Perpetua como salesiano
José Luis Navarro realiza en Burriana su Profesión Perpetua como salesiano
José Luis Navarro realiza en Burriana su Profesión Perpetua como salesiano
José Luis Navarro realiza en Burriana su Profesión Perpetua como salesiano

En el momento culminante, José Luis Navarro proclamó la fórmula de la Profesión con los votos de pobreza, castidad y obediencia para toda la vida. Un fuerte aplauso y el abrazo fraterno del Inspector y de todos los salesianos presentes refrendaron su promesa que firmó en el altar flanqueado por dos testigos y el secretario inspectorial.

Fue una celebración contenida en las formas, pero emotiva y llena de esperanza. Durante la homilía, el Inspector recordó a José Luis que estaba llamado a ser una bendición para los demás. Agregó además: “Ser salesiano es quedarte para siempre con Don Bosco; no te reserves nunca nada para ti, sé disponible en tiempo, cualidades y corazón”. En otro momento de su parlamento le comentó que en su actual comunidad de Burriana contaba con “testimonios preciosos de hermanos que lo han dado todo por el Señor”. Y le instó a salir siempre al encuentro de las personas necesitadas y a hacer cada día experiencia de Dios. No faltaron unas cariñosas palabras a sus padres, presentes en primera fila con sus otros hijos.

El rito de la Profesión perpetua terminó con la entrega da la medalla del Buen Pastor, distintivo que la Congregación concede a todos los salesianos con Votos perpetuos.

Al final de la Eucaristía, el presidente del Centro Juvenil Porta Oberta, Javier Fernández, leyó una carta que le dirigía el propio Centro; uno de sus párrafos más significativos decía: “Gracias por millones de momentos compartidos, por tu saber estar, por tu compañía”. Momentos más tarde, José Luis, visiblemente emocionado, daba las gracias a todos los que lo estaban acompañando en ese día, a su familia, a los hermanos salesianos venidos de cerca y de lejos y, “en especial a Dios por el regalo de su vocación”.

Acabada la celebración, todos los participantes degustaron un refresco en el pórtico amenizado por la popular charanga que dirige el propio José Luis con su trompeta. En el marco de este momento festivo, el Centro Juvenil le regaló por sopresa una placa y un sintetizador. El punto final de la jornada lo puso una comida fraterna para los salesianos y la familia.

 
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